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San Salvador, El Salvador / 02 de oct. de 2014

«Al Pueblo de El Salvador». Poema

pueblo salvadoreno copy

Un poema de Carmen Elena Villacorta. (*)

Hoy voté por vos, Pueblo salvadoreño

Hoy es 2 de febrero de 2014 y, una vez más, marqué con negro la bandera roja con las siglas FMLN en la papeleta que introduje en una urna ubicada en la escuela del bonito centro de Antiguo Cuscatlán,

bajo la custodia del abuelo Amate.

Ochenta mil vidas tuviste que ofrendar para que yo pudiera ejercer este día el derecho al sufragio,

sacrosanto derecho dentro de la iglesia neoliberal, adoradora del dinero y del consumo

y consagrada en el desprecio por vos

Hoy voté contra los feligreses del capitalismo que te desprecian,

que siempre te han despreciado

Hoy a las 6 de la mañana comí pupusas de frijol con queso amasadas por las manos de una mujer pipil,

lenca,

cacaopera,

hechadora de riata,

guerrillera,

lidereza del movimiento por los derechos humanos,

niña resistiéndose a ser violada,

niña entregándose a otros niños para ganar su derecho de pertenencia a la mara,

joven universitaria,

abogada,

ingeniera,

diputada,

migrante que se arriesga a cruzar la frontera sur de México en busca de la pesadilla americana

Hoy voté por vos, niño salvadoreño

por toda la infancia

vesa, vesa

azusas a los que a las corridas y empellones, con el inminente peligro de terminar aplastados, subimos al chuzón,

ensordecidos por el estruendo de los parlantes vibrando reggaetón

a cora el pasaje

vesa, vesa

Cuarenta y tres años de lucha revolucionaria y una guerra civil que estalló en 1980 y terminó en 1992 tuviste que protagonizar para que hoy en día en mi generación podamos votar por vos,

pronunciarnos a favor tuyo

y gritar, a grito herido y a los cuatro vientos:

Anastasio Aquino, ¡presente!

Feliciano Ama, ¡presente!

Farabundo Martí, ¡presente!

Cayetano Carpio, ¡presente!

Mélida Anaya Montes, ¡presente!

Roque Dalton, ¡presente!

Fuerzas Populares de Liberación, ¡presentes!

Ejército Revolucionario del Pueblo, ¡presente!

Resistencia Nacional, ¡presente!

Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos, ¡presente!

Partido Comunista Salvadoreño, ¡presente!

Frente de Acción Popular Unificada, ¡presente!

Bloque Popular Revolucionario, ¡presente!

Guillermo Ungo, ¡presente!

Ignacio Ellacuría, ¡presente!

Camilo Minero, ¡presente!

Radio Venceremos, ¡presente!

Torogoces de Morazán, ¡presentes!

Caídos anónimos de la revolución, ¡presentes!

Gracias, Próceres

Gracias, verdaderas madres y padres de esta patria

Bien dijo Monseñor Romero que con vos no costaba ser buen pastor

dócil rebaño de un Santo

aguerrido puño en alto contra el opresor

Bendícenos San Romero de América

Bendice a tu Pueblo incansable,

a tu Pueblo indomable

a tu Pueblo noble

No más venir de donde los chapines, de donde los catrachos, o de donde seia,

siente uno bien galán con tanto diente pelado,

tanta amabilidad,

tanta hospitalidad,

tanta dulzura,

Vos sos el paraíso de la sonrisa

Pueblo salvadoreño que llevas al cielo por sombrero

Por vos lloro lágrimas de orgullo

lágrimas de admiración

lágrimas de dolor

lloro tu dolor

sufrido Pueblo de El Salvador por el que ninguna lágrima se ha derramado en vano

Honro tu revolución

tu dedicación

tu valentía

¡Patria o muerte!

¡Vencer o morir!

¡Hasta la victoria siempre!

¡Venceremos!

Vos pusiste los muertos,

los torturados,

los niños con fusiles,

los bebés ahogándose en su propio llanto durante las guindas

los lisiados

los que siguen sin poder dormir por las pesadillas

los traumados

valiente Pueblo de El Salvador

y vos ponés también las vidas que llevás a la explotación de las maquilas,

a las franquicias de comida rápida

a los calls center

a los horarios extendidos de los súper mercados, de las tiendas de departamentos

y de los bancos que a vos no te prestan pisto

a la zozobra del comercio informal,

a la pesca de camarón,

a la zafra,

a la milpa,

a la cosecha de algodón y de café

le llevo guineio de seda, fresco de horchata, tamales de elote, tamales de chipilín, mango verde con alguashtle, atol shuco, coco helado, minuta, sorbete de carretón, sopita de gallina

¿qué va querer, mama?

véngase, ¿qué anda buscando?

frazadas, trapeadores, sweateres de a dólar, ginas, hamacas, tuallas de La Palma, yuca con curtido, empanadas de plátano, rigüas, casamiento con crema, queso duro blando, gallo en chicha, huevitos con loroco, ostras, conchas, collares, chatarra le compro, ¿vende periódicos?

¡toda mierda venden aquí, cerote!

Hacinado en tus inverosímiles veintiún mil kilómetros cuadrados compartís la tortilla y los chojoles con quien tengás a la par

sea pobre, rico, mediano, gordo, flaco, nacional o extranjero

Yo aprendo de vos y aprendo contigo

sabio Pueblo del El Salvador que me salvaste del frío de una triste ciudad entre las montañas,

yo quisiera ser humilde como sos vos,

generosa y sencilla como sos vos,

solidaria y fraterna como sos vos

los valores que yo elijo cultivar, con los que sueño y a los que aspiro

afloran en vos

amado Pueblo salvadoreño

Pulgarcito en tu geografía

Gulliver en los corazones puros de tu gente pobre

Materialmente pobre, pero espiritualmente rica,

multimillonaria

Pueblo devoto de El Salvador del Mundo

reunido cada noche en las Asambleas de Dios, con Testigos de Jehová, redentores, luteranos, adventistas, evangélicos, cristianos…

Pueblo que buscas a Dios en infinidad de iglesias, sabiendo que Ellacuría tenía razón cuando decía que con Monseñor Romero Dios pasó por vos

vivió en vos

palpitó en vos

El rostro de tu Pastor es tu rostro

El rostro de San Romero de América ilumina murales en San Salvador y en Suchitoto

En Chalatenango y en Morazán

En la UES, en la UCA, en el Museo de la Palabra, en la Feria Internacional y en el mundo entero hay quien pone en oración a tu santo y a tu alma, por intermediación suya

Pueblo que encarna a Jesús y a San Francisco de Asís y a lo mejor de todos los credos

Pueblo salvadoreño: a la historia de un Pueblo solo puede transformarla el Pueblo

Pueblo transformador de tu historia

laborioso,

emprendedor,

infatigable Pueblo

Hoy voté por vos y ganamos,

porque no hay manera de perder con vos, que te la jugás hasta el final

Pueblo cachimbón

Pueblo vergón

Pueblo que, sin pudor, llevas la verga en la boca

las mujeres limpiaremos tu falocentrismo y tus chuquencias

Ssshhhttt, ssshhhttt, bárbara, mi amor

y alimentaremos a tus niños descalzos

y amamantaremos a tus huérfanos, que por no tener familia, ni amor, ni nada mejor que hacer, se vuelven pandilleros

Aunque te equivoqués, una y otra vez, sin pestañear ni rechistar, seguiré votando por vos

Pueblo salvadoreño

por vos me vuelvo dogmática

fanática

cursi

anacrónica

voto duro

subversiva

roja

ingenua

terca

chabacana

cholera

güilla

guanaca

hija del gran puta

¿Y QUÉ?

Pueblo que llevás el fuego de tus volcanes en las entrañas

que sabés desatar tempestades virulentas como las de tus costas en el océano pacífico

que creés

que mirás para adelante

que das mayoritariamente un paso al Frente

no te rindás

no te agüevés

no te achiqués

Pueblo:

hoy es el turno del ofendido

hoy es tu turno

porque no deseas la venganza,

sino la victoria

porque no deseas el mal para el enemigo,

sino la justicia

ya ganaste

ya ganamos

¡seguí adelante!

(*) Académica salvadoreña, escritora y colaboradora de contrACultura.

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Comentarios   

 
0 #2 carlos 18-02-2014 03:23
Simplemente me hizo llorar llorar de felicidad y enojo por todo lo q sufre mi pueblo salvadoreño grande poetisa
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0 #1 ROBERTO 15-02-2014 00:52
Hermoso poema, el más poético, le canta a su pueblo.
u n fraternal abrazo, roberto romeo di vita, Argentina
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