Traducen a poeta salvadoreño en China

Son 13 poemas de Carlos Ernesto García los traducidos al mandarín
Por Hugo Sánchez
SAN SALVADOR- Trece poemas del escritor salvadoreño Carlos Ernesto García fueron traducidos y publicados por la reconocida revista Poetry Monthly que se edita cada mes en Anhui, China, y publica a un escritor extranjero.
La traducción estuvo a cargo de Hai Han, seudónimo de Li Dingjun, nacido en 1965, en la provincia de Taizhou, Zhejiang, República Popular de China.
Es poeta y traductor chino, miembro de la Academia Mundial de Arte y Cultura (WAAC) y del Congreso Mundial de Poetas (WCP) bajo el auspicio de la UNESCO. Ha estudiado lenguas extranjeras en la Universidad de Hanzhou a principios de los 80 y recibió el Master Degree of English and Literatura en el Shanghai Foreing Languages Institute en 1989.
Actualmente es Associate Profesor del Collage of Foreing Literature and Lenguages, Fudan University, Shanghai, además de ser Director y vice-editor de la publicación Poesía Contemporánea (Contemporary Poetry Quarterly).
Carlos Ernesto García nacio en Santa Tecla en 1960. Es poeta, escritor y corresponsal de prensa salvadoreño, es autor de los libros de poesía, Hasta la cólera se pudre (Barcelona, 1994) editado ese mismo año en New York bajo el título Even rage will rot, en traducción al inglés por Elizabeth Gamble Miller; A quemarropa el amor (Barcelona, 1996); La maleta en el desván (Jaén, 2009); Poesía de la diáspora (El Salvador, 2009) y, de la antología, Unë nuk kam shtëpi (Albania, 2010). También es autor del libro en tono novelado que describe su viaje por el río Yangtsé, El Sueño del Dragón (Barcelona, 2003) y otro de reportaje titulado Bajo la Sombra de Sandino (Barcelona, 2007), libro basado en una serie de entrevistas realizadas a reconocidos ex comandantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Nicaragua.
Durante los últimos años, algunos de sus poemas han sido musicalizados por Hugo Castilla, director musical de Los de Palacagüina (formación que acompaña desde hace más de treinta años al popular cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy), por el tico-argentino Adrián Goizueta y por Carlos Pacheco, líder del recién extinguido Grupo Trova de El Salvador. Así mismo, el pintor belga Marc Debroux, realizó en 2010, una veintena de cuadros, basado cada uno de ellos, en diferentes poemas de Carlos Ernesto García y que en su conjunto, conforman la exposición itinerante titulada: Yo no tengo casa.
Ha sido invitado por diversas instituciones académicas y culturales de Europa, Asia, América Latina y Estados Unidos. Su poesía además de ser publicada en revistas y periódicos de distintos países, ha sido traducida a varios idiomas, entre ellos, al inglés, chino, neerlandés, italiano y albanés.
Desde finales de 1980 vive en Barcelona (España), donde en la actualidad, es director de la productora cultural C&Duke, especializada en exposiciones fotográficas de carácter itinerante, entre las que destacan Escuelas de otros mundos del fotoperiodista Kim Manresa, muestra que reúne a 80 escritores de más de 30 países, entre ellos a 10 Premios Nóbel de Literatura, quienes han realizado breves manuscritos al pie de cada una de las 80 imágenes fotografías que conforman la muestra, una obra cuya columna vertebral es la infancia y la escuela en el mundo y de la que, Carlos Ernesto García es, su comisario.
Igualmente el novelista Horacio Castellanos Moya ha publicado la traducción al japonés de sus novelas “Desmoronamiento” e “Insensatez”.
A continuación reproducimos los textos traducidos Carlos Ernesto García:
Primer beso
A una muchacha
cuyo nombre no recuerdo
Cuando te besé
(Fue en casa de una amiga tuya
que me gustaba)
era la primera vez que te besaban.
Sentí tu cuerpo temblar contra la tierra.
Nunca más volví a verte ni besarte
pero cuando te recuerdo
no sé por qué
aún siento tu cuerpo temblar contra la tierra.
***
Verano del 80 y cinco
Apoyada contra la pared.
Una joven de falda corta
quieta espera.
La miro.
Toso.
Doy una bocanada al cigarrillo.
Formo una corona de humo
que circular se enreda entre sus piernas.
-Cierra sus ojos y suspira-.
El metro estacionado y
abre sus puertas
Subimos en distintos vagone
y nos dejamos llevar.
***
Por el lento rencor del agua
a Rigoberto Paredes
Amenaza la memoria.
Camina entre manoseados papeles
con los pies prestados.
Peligrosa la memoria.
Se desnuda y combate en plena calle.
Alta suena la voz del que reclama
y los constructores del verso
ya no son volcán inactivo
tierra baldía
machete sin filo
***
En las faldas del volcán
a Alfonso Hernández
Mientras el viento anuncia
esa forma de sepultar madrugadas
que engendra en su interior
la noche
una piel
sumergida entre la vegetación
busca su último refugio
en la tierra.
***
El descanso del guerrero
Harto de todas las batallas
el guerrero tomó su espada
que hundió en la arena
y pensó:
Este es un buen lugar
para la muerte.
Indiferent
cayó la tarde.
Nadie preguntó por el guerrero.
A nadie importó el lugar escogido
para el descanso.
Una tormenta de arena
se encargó de sepultarlo.
Abono no fue para la tierra
sino pasto para el desierto.
***
La poesía anda de viaje
a Jaime Suárez in memorian
Tu pupil
vigilante en la noche
La calle a la que escribiste
patrullada por retenes
Tu voz
quebrada por los sicarios
Los bares donde te divertías
cerrado con su olor a güaro
/mezclado con lejía
inunda el silencio.
En ademán de burla
encontraron tus manos cortadas.
En ademán de burla
tu sonrisa.
Tus poemas recorren el mundo.
Se anidan en nuevas bocas
que te nombran.
El hombre es hoy
como querías:
Un disparo colectivo.
***
Mañana de invierno sin ella
Yo
el que guarda en la sonrisa
al asesino
dime qué hago con estos ojos
que nacieron para verte.
Con esta boca
que te nombra a cada instante
para espantar el silencio
Con estas manos mías
que te saben de sobra.
Yo
el que guarda el puñal
bajo la almohada
dime qué puedo hacer
para borrar tu sangre
y tu recuerdo
antes de que golpeen a la puerta
los que vengan a buscarme.
***
De paso
Alargo la mano.
Toco el vientre que me reclama.
Como siempre
ella pide explicaciones
a esta forma que tengo de mirar el techo
después de haberla amado.
Sería incapaz -lo sabe-
de nombrarle con las fuerzas que me quedan.
Incapaz de allanar su boca
con mis besos.
Busca -y lo comprendo-
respuesta para tan absurdo viaje.
En verdad
es el hastío amor
el que nos mata.
***
Homenaje
El invierno en Budapest
tiene un gris añejo.
El Danubio como cuchillo
atraviesa el cuerpo de esta ciudad
que vio mil guerras.
Así lo atestigua
el monumento a los pescadores
que recibieron de Turquía sus flechas.
Desde ahí
la imaginación es capaz de cabalgar
sobre los siglos.
Si visitas Budapest en invierno
sentirás su sabor a luto.
Su sabor a sangre que tiene la tarde.
***
Ausencia
Mi hermana mi hermana
¿Dónde está mí hermana?
Busco en vano.
No puedo verla.
De pronto como una bala como un fogonazo.
Su mirada ante el horror.
Su piel blanca y su adolescencia.
Su manera de bailar a solas y cantar.
Su cabellera al sol.
Todo se desvanece.
Sus 18 años en un sólo instante como un destello.
Como una metralleta sonando en mi memoria.
Algunas veces el camino me conduce
hasta el whisky de los filibusteros.
De golpe una explosión.
Una bala en la madrugada.
Un grito ante el espanto.
***
Mala compañía
Para consolarme
a mi sombra se le dio por tenderse.
Era una inmensa ola en mitad del lecho.
Apagué la luz.
De golpe me quedé
completamente solo.
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